Destapando falsos mitos: hacer deporte es salud

mayo 15, 20190

Destapando falsos mitos: hacer deporte es salud

mayo 15, 20190
Blog-Destacada-2.png

Oímos continuamente esa frase que dice que el deporte es salud.

Y es una verdad a medias. ¿El deporte puede ser salud? Sin duda. Pero ¿lo es siempre? No.

Hoy en día es muy sencillo acceder a realizar casi cualquier actividad física. Esto tiene su parte (muy) positiva, puesto que el deporte se hace accesible a un mayor número de personas, con su potencial beneficio. Sabemos que hoy en día, más que en cualquier otra época, llevamos un tipo de vida muy sedentario. El trabajo, la vida social, las actividades que realizamos en nuestro tiempo libre… Todo suele conducirnos a llevar una vida poco activa. Poder tener acceso fácil a realizar deporte, por lo tanto, no solo es positivo, sino que es necesario hoy en día.

Cada vez somos más conscientes de que hay que mover el cuerpo. Cuando empiezas a realizar cualquier actividad física sueles notar los beneficios físicos y mentales al poco tiempo. Te sientes mejor y esto te lleva a querer cuidar más otros aspectos, como la alimentación. No cabe duda de que esto es beneficioso.

Ahora bien, como en todo, el hecho de que el deporte se haya hecho accesible a una mayor cantidad de gente también tiene su parte negativa o que requiere vigilancia. Hay un menor control sobre la oferta deportiva y no todo vale. El hecho de que haya una oferta tan amplia de actividades deportivas y que sea tan genérica, hace que se pierda calidad. Hoy en día se encuentran vídeos en internet con los que te puedes poner a hacer casi cualquier deporte que quieras, incluso desde casa. Esto tiene mucho riesgo y peligro: las temidas lesiones. Antes de preparar una prueba deportiva o simplemente antes de ponerse a realizar deporte diario, hay que adaptar el cuerpo para poder entrenar para esa prueba o elegir bien el deporte que se va a realizar y hacerlo de manera correcta, sin riesgo de lesiones y de impacto negativo en la salud.

Si tienes sobrepeso y nunca has salido a correr o hace tiempo que no corres, no puedes lanzarte y salir a correr un día, sin más. Si quieres hacer Crossfit, entrenamientos hiit, Tábata, etc., o una Spartan race y nunca has hecho deporte antes, no puedes empezar a hacer flexiones, sentadillas, saltos, levantar peso o escalar directamente. Estas disciplinas han irrumpido con fuerza en el panorama deportivo hace relativamente poco tiempo. Se trata de realizar ejercicios de alta intensidad durante un corto período de tiempo. Por ejemplo, seis ejercicios distintos con 20 segundos de trabajo intenso y diez de descanso. Este bloque se realiza varias veces con períodos de descanso de un minuto entre cada bloque. Estas nuevas disciplinas resultan muy atractivas por el atrezzo que las rodea: música movida a alto volumen, un/a entrenador/a que acompaña ese ritmo alto y lo fomenta, cambios rápidos de ejercicio, dinamismo, se suelen realizar en grupo, etc.

Los beneficios de realizar este tipo de entrenamientos hiit (Insanity, Crossfit, Tábata) se sienten y observan al poco tiempo de haber empezado: bajada rápida de peso, mejora la salud cardiovascular, mejora la resistencia física, incrementa los niveles de la hormona del crecimiento, limita el cortisol, aumento rápido de fuerza y masa muscular., etc. Pero no es oro todo lo que reluce. Para trabajar con este nivel de intensidad el cuerpo normalmente requiere empezar con un trabajo profundo de estabilización muscular, de preparación de las articulaciones (movilidad, refuerzo tendinoso), trabajo del tejido conjuntivo (suelo pélvico, faja abdominal), coordinación, propiocepción, etc.

Pasa lo mismo con la carrera. Es muy importante tener en cuenta que empezar a correr desde cero conlleva todo un proceso de adaptación de tus articulaciones, tu musculatura, tejido conjuntivo, trabajo técnico, etc. Los músculos de tus piernas, faja abdominal, tendones, ligamentos, suelo pélvico requieren de un tiempo para prepararse y fortalecerse para mantener el impacto sin daños colaterales. Es necesario empezar de forma moderada y con un control por parte de un/a profesional para seguir la progresión de entrenamiento adecuada a tus necesidades y situación personal.

Es decir, hay que conocer qué puntos débiles tienes, si has sufrido lesiones y como reforzarlo antes de empezar o de volver a realizar deporte. Es necesario fijar unos objetivos realistas en base a tu condición física y tu situación. El deporte de alto nivel no es sano si no has hecho deporte nunca o lo has hecho a otra intensidad y frecuencia. Más deporte no es igual a más salud.

El riesgo de no hacer una valoración previa es alto. Pueden aparecer lesiones en la zona lumbar (pinzamientos, contracturas, hernias discales), roturas de ligamentos, desgaste del menisco, tendinitis en hombros, rodillas y tobillos, luxaciones de hombros, hernias abdominales, prolapsos, incontinencia urinaria en las mujeres, por nombrar algunas de ellas. Son lesiones que pueden condicionar tu calidad de vida para siempre. La parte negativa es, en resumen, que al ampliar la cantidad y el tipo de público al que llega el deporte hay mucho menos control y esto deriva en un aumento de (potenciales) lesiones.

Tristemente en muchas ocasiones deporte sí es sinónimo de negocio. Es cierto que somos mucho más conscientes de que necesitamos llevar un tipo de vida menos sedentario, pero hay que dar a nuestra salud la importancia que merece. Hay que ponerse en manos de un profesional cuya motivación principal sea cuidar de las personas y que tenga formación. Vigilemos bien que no dejemos algo tan vital como nuestra salud en manos de alguien que busque lucrarse sin más.

¿Quieres saber más información o averiguar como te puedo ayudar a conseguir tus objetivos? ¡Contáctame!

También puedes seguirme en Instagram


Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *